El problema
Empezar fuerte es fácil. Terminar fuerte es la lucha.
Un gel o una bebida energética actúan rápido y desaparecen igual de rápido. Lo que llega después es la caída, y siempre aparece en la segunda mitad, donde se decide la salida.
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Piernas muertas en la tercera hora
A las tres horas, el mismo esfuerzo cuesta el doble. Las últimas subidas se ruedan con lo que queda, no con lo que entrenaste.
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Calambres y subidas pesadas
Piernas pesadas en cuanto la carretera se inclina, y un calambre esperando detrás. El agua sola no repone lo que sudas.
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Un estómago que deja de cooperar
Hay un límite de cuánto combustible acepta tu intestino, y las salidas largas lo encuentran. Pasado ese punto, más geles no se convierten en más energía, solo se quedan ahí.