Conocimos a Marcos Pascual a principios de este mes en UTMB Mallorca 2024, donde lideró el social run de OLEUS. Lo que se desplegó fue una historia inspiradora sobre perseguir sueños y convertirlos en realidad.
Estamos encantados de compartir su viaje desde aspirante a atleta de élite, junto con sus 10 mejores consejos de trail running para entrenar como un profesional, todos en sus propias palabras.
Muchos corredores aficionados sueñan con convertirse en atletas de élite, codearse con los mejores. Aunque la mayoría se conforman con soñar por falta de tiempo o porque lo ven como algo imposible, otros eligen actuar y convertir esos sueños en realidad.

Me llamo Marcos, y a los 31 años empecé a correr en el periodo post-confinamiento en España. Sí, estoy entre los muchos que descubrieron su pasión por el running justo después del COVID-19. Tras tres años entrenando, trabajando con un entrenador, estudiando todo sobre el deporte y aplicándolo, algo hizo clic. Me di cuenta de que mi entrenamiento consistente estaba dando resultados: era más rápido, más fuerte y más resiliente. Así que, en diciembre de 2023, le dije a mi entrenador que no quería solo correr; quería competir al más alto nivel.
El 1 de enero de 2024 publiqué un vídeo en mi cuenta de Instagram (@SoyMarcis) declarando mis intenciones... y todo lo que vino después fue increíble. El vídeo se hizo viral, atrayendo seguidores y apoyos de personas ansiosas por ver el proceso de transición de atleta popular a atleta de élite. También surgieron escépticos que me decían que era imposible y que me lesionaría en pocos meses. No dejé que me frenaran, y pronto empecé a documentar mi proceso diario y a compartir todo sobre el viaje.

Ha pasado casi un año, y hoy me gustaría compartir algunas de las lecciones fundamentales que he aprendido en el camino.
Estos son mis 10 mejores consejos para entrenar de forma más efectiva y eficiente:
1. Encuentra un entrenador
Aunque hay mucha información disponible en internet, es habitual frustrarse y estancarse al intentar gestionar el propio progreso. Un entrenador aporta una perspectiva objetiva sin la interferencia de las emociones del atleta.
2. Prioriza la resistencia sobre la intensidad
Muchos atletas aficionados intentan mejorar cada día corriendo más rápido o más lejos. En cambio, enfócate en entrenar tus umbrales, no tu ritmo. Dedica la mayor parte del tiempo a las zonas de entrenamiento aeróbico, reservando las altas intensidades para momentos específicos. Aquí es donde un entrenador es fundamental: te ayuda a adaptar tus cargas y objetivos diarios.
3. El descanso es entrenamiento
Es un punto obvio pero difícil de seguir, ya que la mayoría de los atletas aficionados compaginan trabajos exigentes de más de 8 horas, familia y vida social. Maximizar el sueño y respetar los días de descanso es vital para tu progreso.
4. Cuida tus hábitos alimenticios
Lo ideal es trabajar con un nutricionista que pueda adaptar un plan de alimentación a tus objetivos. Si eso no es una opción, apunta a una dieta equilibrada rica en carbohidratos de calidad, proteínas, grasas y abundantes frutas y verduras, con el agua como bebida principal. Limita el alcohol y los refrescos a ocasiones especiales. El objetivo no es obsesionarse con la dieta, sino ser consciente de lo que consumes y disfrutar de caprichos ocasionales sin culpa.
5. Practica tu estrategia de nutrición
Como corredor de larga distancia, necesitas entrenar a tu cuerpo para gestionar líquidos y carbohidratos mientras entrenas. Conocer las cantidades específicas de carbohidratos por hora o los objetivos de ingesta de agua no es suficiente si tu cuerpo no está condicionado para procesarlos durante el ejercicio. Practica tu plan de nutrición durante el entrenamiento para minimizar los problemas digestivos y evitar los bajones de energía el día de la carrera. Usa tus sesiones de entrenamiento para probar y perfeccionar tu estrategia, ya que siempre habrá imprevistos que afecten al rendimiento.
6. Visitas regulares al fisioterapeuta
No esperes a que te duela algo; intenta ir al menos una vez al mes, según tus posibilidades. Para quienes aspiran a la élite, esta inversión es necesaria. Yo voy dos veces al mes.
7. Usa tu calendario
Tener un plan claro es fundamental si quieres rendir al nivel élite. El enfoque de «me apunto sobre la marcha» no funciona. Planifica tu temporada, calcula los períodos de máxima forma para tus objetivos principales y evita sobrecargarte. No es realista ni saludable rendir al 100% en cada carrera.
8. Entrena tu mente
El rendimiento mental es lo que te diferencia cuando compites al nivel élite: la capacidad de aguantar el sufrimiento, resistir las ganas de caminar y empujar en condiciones de frío y dureza. Mi consejo es buscar ayuda profesional: trabaja con un psicólogo deportivo. Ha sido un cambio radical para mí este año.
9. Ten una estrategia y cúmplela
Puede parecer obvio, pero es algo que todos olvidamos de vez en cuando. Evita sobreestimarte en la línea de salida. Estudia el recorrido, establece ritmos realistas basados en tus datos de entrenamiento y planifica cada detalle: avituallamientos, ritmo de carrera y cuándo empujar frente a cuándo aguantar. Evita la improvisación; haz un plan y cúmplelo. Para mí, Antonio Martínez es un maestro estratega. Mientras otros se queman pronto, él sale alrededor del puesto 20 con un plan claro, va subiendo posiciones de forma constante y termina consistentemente en el top 3. Es un ejemplo perfecto de seguir una estrategia al 100%.
10. Aprende de los demás
Habla con otros corredores, de élite o no, y absorbe su experiencia. El running es más colaborativo de lo que parece. Haz amigos, escucha, experimenta, entrena con otros y estudia tanto los datos de Strava como las entrevistas a atletas. Siempre hay algo nuevo que aprender en este deporte.
Reflexión final
Probablemente me he dejado algunas cosas, pero he hecho todo lo posible por abarcarlo todo en estos 10 puntos clave. Recuerda que los factores genéticos juegan un papel, y que necesitamos ser realistas con nuestras expectativas, pero siempre podemos explorar nuestro máximo potencial.
Aplica estos consejos en la medida de lo posible y, sobre todo, disfruta del proceso. Yo lo hago día a día, y si no fuera así, esta aventura no valdría la pena. Sea lo que sea lo que hagas, sé feliz haciéndolo.
¡Nos vemos en los senderos!
